Ventajas de la TV por cable

Cuando se lanzó la televisión, los espectadores no tenían más opción que recibir las señales de radiodifusión mediante antenas en los tejados o las llamadas "antenas de conejo". La señal podía ser pobre o inexistente si el transmisor y el televisor no estaban situados en la mejor ubicación posible. Algunos proveedores de televisión local extendían el cable coaxial a determinados consumidores que pagaban una cuota para mitigar esta pérdida de señal, lo cual dio paso a la primera generación de televisión por cable.


La televisión por cable moderna presenta una serie de ventajas con respecto a las emisiones tradicionales de televisión analógica. Una de las primeras ventajas que ofrecían los primeros sistemas de televisión por cable era una mejor recepción. Los telespectadores ya no tenían que juguetear tanto con una antena interna de conejo o una antena exterior montada en el techo. La señal de televisión por cable se envía directamente al sintonizador incorporado del televisor, lo que proporciona una imagen más nítida y un mejor sonido.

Gracias a la tecnología de la televisión por cable, varios canales pueden compartir el espacio de emisión en el mismo sistema de distribución. En lugar de tener transmisores separados para cada canal por aire, un único sistema de transmisión puede transportar cientos de canales asignando a cada uno una frecuencia única en el espectro. Estos canales ofrecen a los espectadores una variedad de programas en función de sus intereses. Los canales de difusión tradicionales suelen ofrecer una gran variedad de contenidos, pero no pueden dedicar todo su tiempo de emisión a un solo tipo de audiencia.

La televisión por cable de Totalplay, por ejemplo, ofrece a sus usuarios servicio telefónico y acceso a Internet a través de un módem digital de alta velocidad. Por un módico precio mensual, todos estos servicios pueden combinarse, eliminando la necesidad de tener cuentas separadas de acceso telefónico y a Internet con distintos proveedores. Las funciones interactivas de algunos sistemas de televisión por cable permiten a los usuarios elegir programas y películas individuales para verlos o grabarlos digitalmente.